
Odiseo y Penélope pertenece al proyecto denominado La verdad de las mentiras en la que el escritor peruano puso en escena una serie de relatos que, según él, le habían conmovido. Este es entonces un espectáculo de adaptación que llevó a cabo en el año 2005 y consistía en la lectura y actuación de ciertos textos literarios como “El mono” de Isak Dinisen, “Una rosa para Emily”, de William Faulkner; “El infierno tan temido”, de Juan Carlos Onetti, el “Aleph” de Jorge Luis Borges, “La muerte de los Arango” de José María Arguedas y el “Quijote” de Miguel de Cervantes.
En el epílogo, Vargas Llosa reconoce que Odiseo y Penélope es una versión minimalista del poema clásico, que tiene la necesidad de representación, por lo que se ha excluido varios cantos para dejar, según él, con los principales episodios. La obra se propone en juntar el arte de los aedos y de los contadores de cuentos con el teatro, es decir, intenta fundir la narración oral con la representación con solamente dos personajes. Así, Odiseo pasa del astuto héroe sobreviviente de la guerra de Troya al de contador de historias.
